
Fue una experiencia maravillosa, la verdad. Al principio, he de ser sincero, no tenía muy claro qué cosas íbamos a hacer en el proyecto, pero no dudé en ir. Siempre tuve curiosidad y deseo por ir a Finlandia, ya que me parece un lugar mágico, lleno de vida y experiencias totalmente diferentes a las que puedo encontrar en España. Creo que lo más importante cuando vas a un voluntariado es ir con ganas de participar y cooperar con la gente, y abierto a todo lo que pueda suceder. Recorrer toda el área del camping y darnos cuenta de todo lo que habíamos hecho durante solamente 3 semanas nos hizo sentir bastante orgullosos. También me llevo muchas experiencias nunca vividas antes, riqueza cultural, gastronómica… y muchos amigos con los que espero compartir más proyectos en un futuro
Durante el primer día, realizamos algunas actividades para darnos a conocer, también hablamos de aspectos técnicos sobre los trabajos que íbamos a realizar durante las 3 semanas, horarios de comidas, cenas, descansos; y reglas básicas de convivencia. Durante los siguientes 3 días limpiamos la zona de la playa y pintamos y restauramos el edificio de vestuarios y la sauna. A partir de ahí, fuimos dividiéndonos las tareas. Podar arboles y arbustos en los caminos, limpiar y pintar las ventanas del edificio principal, ayudar en cocina a recoger y limpiar, tambien pintar los bancos de madera de la zona, rastrillar la basura de un parque infantil… Al mismo tiempo, tambien fuimos implementando nuestras propias ideas para decorar la zona. Por ejemplo, yo, aprovechando que había unos tambores hechos de materiales reciclados, hice también un xilófono y un slapófono con madera y materiales reciclados. Como extra, desde Metsakartano Youth Centre, decidieron darnos 2 días de visita y trabajo en una granja antigua a 40 minutos de allí. A parte de aprender y disfrutar de la zona, tambien ayudamos con tareas y diseñamos nuevos espacios decorativos.

Y a parte del trabajo, que se me hizo muy ameno debido al buen ambiente del grupo de voluntarios, la comida era muy variada, equilibrada y con diferentes opciones dietéticas. Además, muchos de los productos procedían de producción local. Y en cuanto a actividades y tiempo de ocio, tuve la oportunidad de hacer escalada en pared, andar en bicicleta por rutas de montaña, recorrer el lago en canoa, hacer nuestras propias camisetas, tallar piedra jabón para hacer nuestros propios colgantes o accesorios, probar una sauna de madera por primera vez en mi vida… y muchas otras que no nos dio tiempo a hacer
Poder ejercer como voluntario en este sitio fue una experiencia enriquecedora. El ambiente y los encargados allí fueron muy agradables y hospitalarios, y la cultura, el conocimiento, y sobre todo, los recuerdos que me llevo, son inolvidables

Anxo Aldea González participó en un voluntariado de equipo en el Centro Juvenil de Metsäkartano, en Finlandia. Allí, junto con otros 11 participantes de diversos países europeos como Alemania, Italia, Francia, Grecia, Ucrania y Finlandia; asistieron a la organización en trabajos de restauración, renovación y optimización de zonas e instalaciones del recinto, revitalizando así el espacio útil para los usuarios, como también trabajo de creación y decoración de nuevos espacios. A mayores, durante el tiempo libre, tuvieron acceso a las distintas actividades disponibles para los visitantes. Kayak, escalada, rutas de senderismo, acceso a la sauna… entre otras muchas más.
